Cómo trabajo.
No corrijo al perro. Entiendo por qué hace lo que hace, y le doy a usted las herramientas para acompañarlo. Todo lo que sigue tiene nombre técnico real, y se lo digo a propósito: usted tiene derecho a saber qué se hace con su animal, y a preguntar lo que quiera en cualquier momento.
Dos técnicas que van juntas, y todo lo demás va adentro.
Desensibilización sistemática
Expongo al perro a aquello que le cuesta, en una dosis que todavía puede manejar. Si la dosis se pasa, no está aprendiendo: está aguantando, y eso no sirve.
Contracondicionamiento
Le cambio la asociación que tiene con ese estímulo, hasta que deja de significar lo que significaba. Va siempre de la mano de la anterior: las dos juntas son el marco del trabajo.
Condicionamiento operante, con refuerzo positivo como base
Sobre ese marco, refuerzo la conducta que quiero volver a ver. Aprendizaje más rápido, más estable, y perros más confiados.
Corrección con la correa, cuando corresponde
En algunos momentos interrumpo una conducta con una guía breve y precisa de la correa. En el lenguaje del aprendizaje eso se llamacastigo positivo. Es una parte menor del trabajo, se hace con correa y arnés, y se lo explico antes de usarlo.
Cada perro recibe una mezcla distinta de estas técnicas. Cuál y en qué proporción depende del animal que tengo enfrente, de su historia y del motivo por el que me llamaron. No hay una receta que sirva para todos, y quien se la ofrezca no está mirando a su perro.
Esto no se negocia con ningún cliente.
- Golpes, gritos ni intimidación. Nunca.
- Collares de púas, de ahorque ni de descarga eléctrica.
- Trabajar bajo la idea de «dominancia» o «perro alfa». La ciencia abandonó ese modelo hace más de treinta años.
- Prometer un resultado garantizado en un número fijo de sesiones.
- Dar consejo de alimentación. Eso le corresponde a un nutricionista veterinario certificado, y ahí lo refiero.
El animal cambia. El trabajo lo acompaña.
Estas tres son de Logan, mi perro, en tres momentos de su vida. Lo que funciona con un cachorro no es lo que funciona con un adolescente, y el adulto pide otra cosa distinta. Por eso la primera sesión mide de dónde partimos: para saber contra qué comparar después.

Cachorro 
Adolescente 
Adulto

Jairo Sánchez Sánchez
Trabajo en la casa y en la calle de su perro, porque es ahí donde ocurre la conducta. Y le explico qué estoy haciendo mientras lo hago: usted es quien va a convivir con él el resto de su vida.
- Formación
- Etología Animal Aplicada, TECH · Psicología y Adiestramiento Canino, UACA
- Experiencia
- Más de 10 años de práctica y más de 200 perros atendidos
- Dónde
- Costa Rica. El programa individual es a domicilio, en el Gran Área Metropolitana
Un número, medido igual todas las veces.
Al empezar cada sesión levanto una prueba corta, en frío y en las mismas condiciones. Sale un solo número por cada motivo de consulta, y ese número es el que se compara semana con semana. Por eso puedo decirle si vamos bien o si no vamos.
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